| alexandra ( @ 2009-06-09 09:30:00 |

Día 11: Flagstaff (AZ) - Las Vegas (NV)
Me levanté con un dolor de riñones impresionante. Oh que bien! La regla y yo en el culo del mundo! Así que con todo ya recogido, salimos a las 5 del hotel y paramos en un Walgreens - una especie de supermercado enorme sobretodo dedicado a medicinas e higiene que está abierto 24h-. El momento fue bastante triunfal porque estaban aprovechando para limpiar y encerar el suelo y tuve que ir hasta el femenine hygiene aisle pasito a pasito con un sudamericano que da cera/pule cera al suelo para que no me la pegara.
Total, que subimos al coche y dirección a Las Vegas paramos en Williams - pueblo de las costillas de cerdo anteriores - y como hay mil diners el problema fue elegir uno, así que básicamente, donde fuera fácil volver a salir a la carretera sin callejear mucho, aunque estos pueblos americanos no suelen presentar mucho problema ya que está todo dispuesto alrededor de básicamente una calle. Además, como tienen tanto espacio, generalmente cada establecimiento, por pequeño que sea, dispone de parking propio, por lo que no has de volverte a casa como me ha pasado alguna vez.

Huelga decir que me pedí unos pancakes, nada entra mejor a las 6 de la mañana.







Aún nos quedaban alrededor de 350 km, unas 4 horas de coche, así que volvimos rapidito y nos pusimos en camino, a mi las entrañas se me retorcían y me quedé dormida no sé donde, pero me desperté en la Hoover Dam, la presa Hoover.




Que en efecto, es enorme y parece que no la van a acabar nunca. Había muchísima gente, una barbaridad haciendo fotos, haciendo tours... que vamos a ver, es una maldita presa, luego en los parques nacionales no ves a nadie. Así que seguimos nuestro camino a Las Vegas, que nos quedaba poquito ya. Como nos habíamos avanzado un día a la reserva que teníamos, fuimos buscando un motel, que repito, en América es más facil que hacer la o con un canuto. Generalmente la gente viaja sin hacer reservas, y cuando estas cansado bajas y coges un motel, porque los hay a puñados, cada mínimo pueblo tiene gasolinera, cafeteria y 3 moteles por lo menos. Así que bajamos en uno a preguntar y la chica después de hablar un rato con nosotros nos dio una doble con dos camas por el precio de una single por ser españoles - ya ves tú.



Salimos al County Clerk a pedir la licencia de matrimonio, de todo esto no tengo fotos porque me olvidé la cámara en el motel. Pero vamos, que tú vas allá, con una hoja con tus datos, les das la documentación, pagas la fee y te dan el permiso, así de fácil. Habían muchas parejas rellenando los impresos, pero nosotros los traíamos de casa y pasamos directamente a la ventanilla - parecía una charcutería o algo así -. Le dimos a la señora los DNI y los miró como si fueran cromos del bollycao, que no, que no los quería, así que le dimos los permisos de conducir, le pagamos 60$ y nos dio la hoja de permiso de matrimonio. Esa la das en la capilla donde te quieras casar y ya está.
La gente se cree que las bodas en Las Vegas son de broma. SON LEGALES. EN TODO EL MUNDO. Me lo voy a tatuar en la frente.
Volvimos al motel porque no me fio ni de mi sombra, a buscar la cámara, y fuimos a algun sitio a comer. Como ya eran casi las 2 del mediodía, todo estaba cerrado, aunque los mexicanos suelen ser una apuesta segura en estos casos: nachos cortesía de la casa, tacos de chorizo y pollo y queso fundido con chorizo - ligerito -.







Salimos, cogimos el coche y fuimos Las Vegas Blvd / The Strip abajo, hacia la entrada de la ciudad, para dejar el coche por ahí y dar una vuelta por The Strip y ver los casinos.














Nosotros teníamos la reserva en el MGM el día después. Al lado hay como un centro comercial con una tienda de 4 pisos de M&M, for real, de merchandising, donde puedes encontrar absolutamente cualquier cosa con la imagen o forma de M&M además de una pared enorme con dispensadores de los caramelos estos - es que no me molan nada - y otra huuuuge también de la Coca-Cola.








Salimos de allí y nos metimos en el siguiente Casino, el Aladdin. Cuando entras en el Casino-Hotel, no ves la recepción, ves una enooorme sala con tragaperras y mesas de juego, así en todos. Luego, a medida que la atraviesas, encuentras tiendas, restaurantes, la piscina y finalmente, la recepción. Generalmente cada hotel cuenta con su "mini-parque" temático interior, acorde con su nombre, donde suelen estar todas las tiendas. Las primeras fotos son del Aladdin, y las siguientes del Venetian. Lo más increíble era el techo pintado como si fuera de verdad - dejando el techo el techo de Howgarts de Dumbledore por el suelo.















Estábamos reventados y hacía un calor insoportable así que volvimos al coche - poca broma, que estaba donde dios perdió la alpargata - y nos fuimos al motel.
Día 12: Las Vegas
Las Vegas no es gran cosa. The Strip es bastante espectacular, y los casinos también, pero detrás de todo esto, no es más que una ciudad extremadamente enorme, donde no hay nada, es más, todo tiene una pinta bastante chunga.
Realmente no sé que puede hacer la gente tanto tiempo allí de vacaciones, para mí es tan incomprensible como irse a un resort. Supongo que sí vas a "vivir" Las Vegas es diferente: me refiero a ir de fiesta, jugar en los casinos, ir de compras a los outlets, ver algún espectáculo e hincharte a cócteles en la piscina de tu hotel. Básicamente será eso porque si te levantas como nosotros a las 6 de la mañana en Las Vegas, no verás a nadie en la calle, la gente sale a partir de las 6 de la tarde.
Nos fuimos a desayunar unos buenos pancakes - sí, hay más cosas para desayunar, pero me importan un bledo. Los pedí de bananas con bananas cortadas por encima y estaban deliciosos; Pep se los pidió de fresa.










Fuimos al MGM, hotel donde teníamos reservada una habitación, pero todavía no estaba lista porque era muy pronto, así que nos fuimos al Museo de Historia Natural.



















Al salir, cerca hay un outlet bastante conocido y nos fuimos a pegarle un vistazo, a ver que tienen los outlets de Las Vegas que no tengan los de aquí...: nada. Son exactamente iguales que los de aquí, así que me pregunto porque tienen tanta fama y la gente se deja pastones porque yo, no lo entiendo.
Volvimos al MGM, que es uno de los 10 hoteles más grandes del mundo y doy fe, y subimos las cosas a nuestra habitación.



El plan era descansar, comer alguna cosa un poco más tarde, y cuando se hiciera de noche, ir a la calle Fremont para verla.
Salimos al super donde me volví loca, como siempre, y nos comimos unas ensaladas que nos habían salido gratis en el coche - allí se emplean a fondo con los descuentos -.
















Algo sobre los supermercados americanos:
- son una pasada de grandes y tienen absolutamente de todo.
- tienen pasillos enteros dedicados solo a comida congelada lista para servir.
- tienen expositores todos de cajas enormes de donuts o cupcakes o pasteles recién hechos.
- son los reyes de las salsas.
- todo vienen en tamaño gigante.
- la leche es toda fresca, la UHT cuesta muchísimo de encontrar.
- todo es bastante caro.
- venden medicamentos.
- las ofertas y descuentos son muy generosas, recuerdo que en uno compramos una botella de whiskey para mi suegro y como 10 cosas más. Calculé que costaría casi 80$ todo y solo pagamos 42$, que es lo que valía la botella.
- no se puede hacer fotos, soy una ilegal. Paranoia, paranoia! superparanoia!
- es muy gracioso porque por ejemplo, donde las manzanas que dices, dios mio, tienen comida sana! debajo van y ponen el caramel apple dip.
- los carritos para gordos existen. pueden aparcar donde los minusvalidos y coger esos carritos con la cesta, y encima te miran mal.
- una vez vi a una mujer gastarse 175$ en un supermercado solo en vales para pizzas.
- lo de comprar una latita de cocacola olvidaos porque hareis que el cajero se vuelva loco buscando el código, porque allí todo se vende en packs.
- ahora que pienso no vi que vendieran pescado en ninguno, pero eso si, la carne, a decenas de kilos.

Fuimos a comprar algunos encargos más que teníamos - barajas usadas de los casinos y cosas kitsch en general - y cuando se puso el sol, fuimos hacia Fremont Street a ver la "experiencia".







Fremont Street era una de las calles principales, si no la principal, de Las Vegas cuando la ciudad se creó, pinchando aquí vereis como era antes!. Cada media hora más o menos se apagan todas las luces y empieza un audiovisual de unos 3 o 5 minutos en el techo.



Nos fuimos a buscar el coche y de vuelta al hotel, aunque Las Vegas se viva de noche, nosotros somos más de día.